jueves, 17 de diciembre de 2009

aquella oscuridad



Cada vez que recuerdo aquella oscuridad, fría casi hierática, seca, sin viento ni movimiento que se precie, sola… parecía abandonada, pero me encontraba yo, triste por el hecho de no ver nada, inmóvil ya que le frío penetraba muy de lleno en mi cuerpo, todavía no sé si el paisaje proyectaba mis sentimientos o si por el contrario estos, mis tal reales sentimientos, eran reflejados en aquel inhóspito paisaje. Recuerdo vagamente la llama de un pequeño candil o un pequeño fósforo, lo único que podía observar, que podía ver en ese mar de oscuridad… aquella pequeña llama, que quizá era mi perdida esperanza.

De pronto, de ese vacío apareció mi reflejo, mi reflejo plasmado en un espejo, un fiel reflejo de la aparente realidad. Repentinamente la silueta de una persona apareció, quizá un joven… posiblemente. Solo una sombra, una silueta negra, un simple reflejo opaco. Una sombra a la que me intentaba acercar, pero esa silueta poco a poco iba alejándose y difuminándose en el espejo, y me volvía a quedar sola con aquel pequeño candil. Resbaló todo mi cuerpo por una fría para acabar sentada en el helado suelo; pasaron un par de minutos, que me parecieron horas, días… incluso años, hasta que volvió a aparecer aquel reflejo en el cristal, pero esta vez acompañado de una silueta de menor altura que la primera a la cual se le podía adivinar el pecho y una larguísima melena, ambas sombras estaban unidas por las manos; en ese momento ni si quiera quise acercarme. Las dos siluetas iban creciendo de un momento o quizá era yo la que iba haciéndome más pequeña gradualmente. Hasta el punto de quedar encerrada en una pequeña cajita de cristal donde me refugié, aquella pequeña caja, herméticamente cerrada, aquella en la que sigo existiendo, donde mi maldito subconsciente y el traidor comité de los sueños me muestran a través del cristal un mundo bello y maravilloso, donde el sentimiento supremo triunfa por encima del bien o del mal, donde anda puede acabar con él, ya que como dicen algunos afortunados “lo puede todo”. Pero yo sé que la verdad no es esa, yo sé lo que se esconde detrás de esa película con final feliz que ellos me muestran, el dolor y el sufrimiento, y la verdad. Aquella que a mis cansados ojos no ha vuelto a mirar.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

pienso.





Pienso luego existo, existo ya que pienso, pienso por que escribo y escribo por la mera razón de que hablo.
Escribo lo que vivo y vivo por vivir, mas vivir por vivir es una muerte para mi existencia. Busco una vida dentro de mí, y yo misma vivo muerta, y muero en vida, ya que no pienso en vivir mas no le encuentro sentido, ni aliento, ni aliciente.
No hablo como pienso ni pienso lo que digo, pero si lo redacto al papel, al folio, a mi vida, ya que fría como los polos soy y estoy y solo a él le se transmitir en vivo y en directo lo que me pasa, este que sabe lo que me ocurre por dentro, me es fiel, el único.. si yo misma lo soy, ya que él me da cobijo cuando nadie me lo da, en mis peores noches y en mis pésimos días, solo él.. y por el existo y por el pienso y en el escribo y a través de él os hablo.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

aquel lugar.


Llévame a un lugar donde nada malo ocurra a mi alrededor, donde las rosas no tengan espinas para no dañarme con lo más bello; donde el tiempo no transcurra tan rápido como en un reloj, allí donde las agujas no marquen las horas. Ese lugar donde el miedo no existe y yo no soy una cobarde... allí donde a los sueños se les llama realidad, en donde por un segundo te sientes alguien en el mundo, en aquel lugar donde los problemas se pierden en la memoria y donde de un instante a otro todo se transforma, y otra vez veo la realidad, la verdadera realidad..donde tu ya no estas... y aquel por el que escribo esto ha desaparecido...

martes, 22 de septiembre de 2009

la guerra contra el tiempo...


Guerra constante es la que tiene los hombres con el tiempo, siglos llevan queriendo controlarlo pero les es imposible, mas nunca el tiempo se puede controlar, intentar hacer esquemas fijos de una cosa sin control como el tiempo, unos esquemas que el mismo tiempo les obliga a cambiar, pero ellos son tan ingenuos que creen que ya lo controlan cuando realmente es el tiempo el que les controla a ellos; los hombres son animales de costumbres, necesitan unos esquemas para poder vivir, necesitan esa rutina de la que tanto se quejan para poder sentirse cómodos, no pueden vivir en libertad, sin tiempo, sin horas, sin días ¡no! Lo necesitan; cada día es distinto, pero ellos quieren hacerlo igual...y no pueden.. un lunes no es igual que es siguiente...ni los años tampoco son iguales...¿por que tener una fecha fija para envejecer? Cada una cambia a su tiempo, crece y envejece a su manera...unos antes y otros después...los hombres piensan que el tiempo esta controlado...y que todo tiene su fin... pero quien controla todo es la naturaleza, la madre Gaia, la Pacahamama...ella es la que rige todo... y la que cambia a su antojo el día por la noche...el sol por la lluvia... la tormenta por la calma...ella la que un día se revelará contra los hombres y romperá todos los esquemas marcados, los ya establecidos por la raza humada desde tiempo ha...desde que los hombres se creyeron mas poderosos que la naturaleza, aquella que no se quejó ni nos limitó...