
No se ya ni para que seguir... para que volver a coger una bocanada de aire y seguir respirando... ¿para qué...? si ya no tengo ningún aliciente... ¿por que motivo?...si no le he visto jamás la cara a la suerte...ni a la vida...si yo pienso que nada más me puede ocurrir en este maldito juego.
En ese momento miro mis brazos y siento en mis muñecas en corte profundo, perfecto... todavía no lo he hecho...pero ese corte ya lo siento dentro de mi... lo pienso una y otra vez...cada momento más cobarde que el anterior pero doy el paso... veo mi sangre por mis brazos... me llega a la yema de los dedos...y siento como cae poco a poco al suelo, un pequeño charco junto a mi...cada vez más lleno de esa vida que se me va...que va disminuyendo a la par que él se hace más grande. Me voy quedando vacía como me siento ahora, sin nada, sin nadie; fría y frágil..como aquella muñeca de porcelana de la que una vez escuche hablar, aquella que tanto me recordaba a mi; ella que cabizbaja mira al suelo, por que no quiere ver más la luz del sol,no quiere sentir más la vida dentro de ella... la que un día lo hará, por que sabe que nadie lo notará.. a la que todo le viene grande, la que nadie sabía de su existencia... pero ella sabía que existía alguien...pero a la vez ninguna persona, por la cual nadie lucha ni nadie sufre... y solo oye gritos a su alrededor, pero al mismo tiempo únicamente escucha el eco del vacío, el murmullo de la soledad...todo lo que le falta por saber jamás lo aprenderá...ya que es una cobarde, una ilusa, una soñadora.. que no ha sabido jugar al macabro juego de la vida...
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